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Con la evolución de las expectativas laborales y la creciente conciencia de la importancia del equilibrio entre trabajo y vida personal, los candidatos han comenzado a desempeñar un papel mucho más activo en la determinación de su valor monetario.

En el pasado, el proceso de determinar los salarios era decisión de las empresas. Los empleadores evaluaban una serie de factores internos y externos para establecer los niveles de remuneración, incluyendo la estructura salarial de la industria, los presupuestos corporativos, así como la oferta y demanda de habilidades específicas en el mercado laboral.

La evolución de las expectativas laborales y la creciente conciencia de la importancia del equilibrio entre trabajo y vida personal, los candidatos han comenzado a desempeñar un papel más activo en la determinación de su valor monetario.

Como resultado, los candidatos ahora están más dispuestos a negociar salarios y beneficios que reflejen no solo su experiencia y habilidades, sino también sus necesidades y expectativas individuales.

Este cambio ha llevado a una mayor diversidad en las estructuras salariales y una mayor personalización en los paquetes de compensación ofrecidos por las empresas.

Entre estos factores se incluyen el entorno cultural en el que se desenvuelve el individuo, los roles de vida que desempeña, las responsabilidades familiares que asume, así como aspectos físicos como la apariencia personal, la vestimenta y la presencia de activos como un automóvil.

Además, los candidatos están evaluando aspectos relacionados con la calidad de vida laboral, como las horas de trabajo, la complejidad del puesto en función del nivel de estrés que genera la responsabilidad del puesto, su ubicación y el entorno de trabajo.

Aspectos como la seguridad en el lugar de trabajo e higiene, la accesibilidad en horarios y la necesidad de viajar también se consideran al momento de determinar el valor monetario asociado al puesto. Uno de los factores más relevantes en esta nueva ecuación es la percepción de riesgo y la calidad de vida que ofrece el puesto.

Los candidatos van evaluando la posibilidad de riesgos asociados con la responsabilidad del puesto, incluido el nivel de estrés o presión que se genera para dar resultados para los que fueron contratados.

Aquí tienes algunos tips para asegurarte de que las estructuras salariales de tu empresa estén alineadas con las expectativas del talento actual:

  • Fomenta la transparencia: Sé transparente con tus empleados sobre la estructura salarial de la empresa y los criterios utilizados para determinar los salarios.
 
  • Investiga: Realiza investigaciones periódicas sobre las tendencias salariales en tu industria y área geográfica. Considera valorar el talento de esta manera y reconocer el impacto del nivel de estrés en los puestos de trabajo, podrás diseñar estructuras salariales que reflejen de manera más precisa las contribuciones individuales de los empleados y promuevan un entorno de trabajo saludable y equitativo.

«La retribución monetaria debe abarcar no solo el trabajo ejecutado, sino también el estrés y la presión inherentes a las funciones del puesto, garantizando así una compensación integral y equitativa para los empleados.»

Sonríe!