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En el dinámico mundo empresarial, la búsqueda de talento y la retención de empleados valiosos son elementos clave para el éxito de cualquier empresa. Sin embargo, más allá de ofrecer un salario eficiente, el concepto de “buen empleo” implica proporcionar condiciones oportunas que permitan a las personas tener un control real sobre sus vidas abriendo la puerta a una vida digna. Un buen empleo se rige por el principio de respeto mutuo, implica reconocer la dignidad, igualdad, las habilidades y contribuciones de cada persona en el entorno laboral.

El salario eficiente es el punto de partida esencial para un buen empleo. Este debe ser competitivo en el mercado laboral y suficiente para cubrir las necesidades básicas de los empleados y sus familias. Además, la transparencia en la política salarial y la equidad en la remuneración son prácticas clave que no solo motivan a los empleados, sino que también construyen una cultura organizacional sólida.

El buen empleo va más allá de los aspectos monetarios, es la creación y preservación de un ecosistema laboral que permite que los líderes y empleados se escuchan entre sí de manera atenta y receptiva, valorando las opiniones y perspectivas de los demás. Se fomenta un ambiente donde todos se sienten libres de expresar sus ideas, preocupaciones y sugerencias sin temor a represalias. Existe una cultura de trabajo colectivo donde los equipos colaboran en proyectos y comparten conocimientos para alcanzar objetivos comunes. Se reconoce y celebra el esfuerzo y los logros individuales y de equipo, destacando las contribuciones positivas.

Las condiciones de trabajo que fomentan el respeto y la dignidad son fundamentales. Esto incluye un trato justo, igualdad de oportunidades, y un ambiente laboral que valora la diversidad y promueve la inclusión. La comunicación abierta y la participación activa de los empleados en la toma de decisiones son prácticas que refuerzan el respeto mutuo.

Cómo ponerlo en Práctica:

 

  • Evaluación y ajuste salarial regular: Realiza evaluaciones periódicas del mercado laboral local para ajustar los salarios de manera competitiva.
  • Programas de desarrollo profesional: Invierte en la formación y el desarrollo de habilidades de los empleados para que puedan crecer profesionalmente dentro de la organización.
  • Políticas de conciliación laboral y personal: Ofrece horarios flexibles, trabajo remoto y otras medidas que faciliten el equilibrio entre la vida laboral y personal.
  • Canales de retroalimentación constante: Establece sistemas efectivos de retroalimentación que permitan a los empleados expresar sus opiniones y preocupaciones sin temor a represalias.

 

“Un buen empleo es del que nunca te quieres ir y siempre quieres regresar”
¡Sonríe! Paty Vargas.