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Rosa se encontraba inmersa en su rutina diaria como administradora en una empresa agrícola. Con una mente inquieta, Rosa anhelaba un mayor crecimiento para su vida profesional y con ello buscaba una remuneración mayor.

Sin embargo, se enfrentaba ante un dilema persistente: El ¿cómo lograrlo? A pesar de su dedicación y de su experiencia, el incremento salarial no llegaba, tampoco la consideraban para obtener un mejor puesto de mayor responsabilidad.

La situación llegó a un punto crítico cuando Rosa se percató de que, a pesar de su arduo trabajo, su carrera parecía estancada. Frustrada y desanimada, se hizo la pregunta incómoda: ¿Qué no estoy haciendo? Después de una introspección, Rosa se dio cuenta de que carecía de ciertas competencias clave para avanzar en su carrera.

La toma de las decisiones estratégicas era su principal obstáculo. Si bien era competente en la ejecución de las tareas operativas, le faltaba la visión estratégica necesaria para poder liderar y así guiar a su equipo hacia el éxito. Decidió tomar cartas en el asunto.

Con determinación y dedicación, Rosa comenzó a adquirir nuevas habilidades y conocimientos. Se sumergió en los libros, cursos en línea y seminarios que abordaban temas de liderazgo, tomas de decisiones estratégicas y gestión empresarial.

Se esforzó por ampliar su perspectiva y entender cómo funcionaba el negocio en su totalidad. Con el tiempo, Rosa se convirtió en una líder capaz de tomar una decisiones informadas y estratégicas usadas para el beneficio de la empresa.

Desarrolló una mentalidad mejor orientada al crecimiento, viendo así los desafíos como oportunidades para aprender y crecer. Pronto, se le presentaron las nuevas oportunidades de liderazgo y de crecimiento profesional que antes habían estado fuera de su alcance.

Así como Rosa, todos hemos estado en esta situación más de una vez, incluso también como directores, buscando el crecer profesionalmente.

Sin embargo, a menudo hemos de enfrentamos a múltiples preguntas pero pocas veces reflexionamos sobre cómo mejorar nuestro valor y competitividad laboral. 
Nos encontramos ante una encrucijada en donde la autocrítica y la búsqueda de mejora personal son clave.

¿Qué acciones puedo emprender para alcanzar mayores logros y mayor reconocimiento? ¿Qué habilidades debo desarrollar para destacar en un entorno altamente competitivo? Es momento de apartar las excusas y mirar hacia adentro con el firme deseo de superación.


Aquí hay cuatro sugerencias sobre cómo puedes mejorar como profesional:
 
Se proactivo: En lugar de esperar instrucciones, busca activamente oportunidades para poder contribuir y así agregar valor. Proporciona ideas, soluciones y ayuda cuando sea necesario, sin esperar que te lo pidan.
Adopta una mejor mentalidad de aprendizaje: Mantenerse abierto a el recibir retroalimentación constructiva y a aprender de tus errores.
Mantener una actitud positiva: Se constructivo en tu enfoque hacia el trabajo y los desafíos. Mantén una actitud abierta y receptiva hacia los cambios y las nuevas ideas, genera un ambiente de trabajo positivo y motivador para ti y tus colaboradores o colegas.
Se alguien responsable y confiable: Cumple con tus compromisos y tus responsabilidades de una manera consistente y confiable. Se puntual, cumple con los plazos y asegúrate de que la calidad de tu trabajo esté a la altura de las expectativas y supere tus propias expectativas. Elevemos el estándar de nuestras aspiraciones y comprometámonos a ser agentes activos en la creación de nuestro propio éxito.
¡Sonríe!