Seleccionar página

Estaba viendo la tele y salió una orquesta. Se veía que todos eran buenos, pero cada quien
iba a su ritmo… y la neta sonaba mal. Como que no embonaba nada. De repente entra
una persona, levanta la mano, marca el paso… y sin cambiar a nadie, todo empieza a
tener ritmo.

Y ahí dije: “ah caray… esto ya lo he visto antes”. Me acordé de una plática donde alguien
decía: “tenemos buena gente, pero no salen las cosas”. Y pues sí… no siempre es que falte
talento. Es que falta orden, falta que alguien baje la idea, que conecte, que haga que todos
jalen parejo.

Porque al final es eso. No gana el que más sabe ni el que más destaca. Gana el equipo que
se entiende, que se acomoda y que no se rompe cuando la cosa se pone difícil. Y eso, pocas
veces se arma solo.

¡Sonríe!

– Paty Vargas.