Seleccionar página
Siempre se ha dicho que lo ideal es que los colaboradores se adapten al liderazgo, pero en realidad, en los equipos de trabajo no hay dos personas iguales. Por eso, es crucial que los líderes sepan adaptarse a las particularidades de cada colaborador, enseñándoles y guiándolos para cumplir sus roles dentro de la empresa.

El liderazgo situacional facilita precisamente esto: entender a cada miembro del equipo para optimizar la eficiencia operativa y saber cómo utilizar las habilidades de cada uno en beneficio de la meta empresarial.

Para mejorar la eficiencia operativa, uno de los métodos más efectivos es el liderazgo situacional. Un enfoque comprobado por IBM en la década de los 80, que sigue siendo vigente. Amazon lo usa por su enfoque flexible y adaptativo.

Bezos, CEO de Amazon, es un ejemplo; su capacidad de adaptar su liderazgo para dirigir equipos y así mantenerse vigente en el mercado. El liderazgo situacional, combinado con el liderazgo consciente, se convierte en una poderosa herramienta de efectividad en las empresas.

Es especialmente efectivo en entornos dinámicos donde las demandas y los desafíos cambian rápidamente. Este enfoque permite a los líderes adaptar su estilo de liderazgo según las necesidades específicas del equipo y las circunstancias particulares de cada tarea o proyecto.

Identifica las habilidades y la motivación de cada miembro del equipo para determinar su nivel de desarrollo en relación con las tareas específicas.

A continuación, te explico cómo implementarlo en tu empresa:

Dirección (S1):

  • Alta tarea, bajo apoyo: Instrucciones claras y supervisión cercana.
  • Cuándo usarlo: Empleados con poca competencia y baja motivación.

Persuasión (S2):

  • Alta tarea, alto apoyo: Instrucciones claras y motivación activa.
  • Cuándo usarlo: Empleados con alguna competencia, pero necesitan motivación.

Participación (S3):

  • Baja tarea, alto apoyo: Fomenta la participación y ofrece apoyo emocional.
  • Cuándo usarlo: Empleados competentes que necesitan respaldo.

Delegación (S4):

  • Baja tarea, bajo apoyo: Autonomía y responsabilidad.

La clave del liderazgo situacional está en saber cuándo guiar, cuándo apoyar y cuándo delegar, según las circunstancias y las habilidades de cada colaborador. El éxito radica en saber leer las necesidades de tu equipo y ajustar tu estilo de liderazgo para maximizar su rendimiento.

Adaptarse no es debilidad, es inteligencia.