Por azares del destino, conocí a Karen. Mientras escuchaba su conversación, me llamó la atención cuando mencionó que había resuelto un problema persistente en su empresa utilizando algo que ella llamó «la técnica del pescado».
Al principio, no tenía idea de a qué se refería, pero pronto descubrí que Karen estaba hablando del Diagrama de Ishikawa, también conocido como diagrama de espina de pescado.
Karen, una ingeniera con gran experiencia, compartió su historia con entusiasmo, y me acerqué a conversar con ella para aprender más sobre cómo utilizó esta herramienta para enfrentar un desafío importante en su empresa en Guadalajara.
Karen llegó a la empresa en un momento crítico. La calidad de los productos había estado decayendo durante más de un año, y a pesar de los esfuerzos continuos para solucionar el problema, las cosas no mejoraban.
La empresa enfrentaba una alta tasa de devoluciones y clientes insatisfechos, y el equipo de dirección estaba dividido sobre la causa raíz del problema. Algunos sospechaban de la maquinaria, otros de la calidad de los materiales, y otros creían que el problema estaba en el personal y por poco los corren a todos.
Karen, al revisar las estrategias implementadas sin éxito, propuso utilizar el Diagrama de Ishikawa. Esta herramienta, que ella conocía bien como ingeniera, le pareció ideal para abordar el problema de manera estructurada.
La técnica del pescado, como la llamaba, se centra en identificar y analizar las causas raíz de un problema a través de un enfoque sistemático.
Karen organizó una sesión de trabajo con su equipo y comenzaron a construir el diagrama. Identificaron las categorías principales: Personas, Procesos, Máquinas y Materiales.Realizaron una lluvia de ideas en cada categoría. En Personas, discutieron la capacitación y el conocimiento técnico del personal.
En Máquinas, analizaron el mantenimiento y el rendimiento de los equipos. A medida que avanzaban, descubrieron que el problema estaba relacionado con el mantenimiento de las máquinas.
Se dieron cuenta de que, a pesar de sus esfuerzos, nunca habían considerado el mantenimiento preventivo como una causa central del problema. La falta de mantenimiento adecuado y la capacitación insuficiente del personal eran factores críticos que afectaban la calidad del producto.
Esta experiencia resalta como la incorporación de un pensamiento creativo y analítico en el equipo puede marcar una diferencia significativa en la resolución de problemas organizacionales, contratar personas que piense fuera de la caja , que se atreven a mirar más allá de las soluciones tradicionales, son las que pueden transformar desafíos en oportunidades.
¡Sonríe!
