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Como muchos de ustedes saben, paso buena parte de mi día buscando talento y, si veo un CV interesante, lo entrevisto. De cada conversación se puede aprender algo que no siempre aparece en los procesos formales. Fue en una de esas entrevistas donde conocí a “Fernando”, y lo que me contó me dejó pensando…

Me explicó que en su empresa durante 2025 estaban teniendo problemas para contratar talento. Tenían varias vacantes abiertas al mismo tiempo: algunas por expansión, otras por creación de nuevos puestos y otras más por rotación. Al principio pensaron que era el sueldo, hicieron el estudio correspondiente, compararon el mercado y ajustaron lo necesario porque en algunas posiciones sí estaban por debajo del perfil que querían atraer.

Pero aun así el problema seguía. Fue entonces cuando conoció a Heinle, que le hizo el siguiente comentario: “En México a muchas empresas les falta narrativa”.

Pregunté a qué se refería con narrativa…

No basta con ofrecer un puesto. No basta con decir el sueldo, los requisitos o las funciones. Las personas quieren entender la historia detrás del puesto y quieren saber si pueden crecer ahí… para crecer hay que compartir valores… hay que conectar.

La narrativa, al final, trae impregnados los valores de la empresa, pero para eso primero tienes que tenerlos claros, porque los valores no son discurso, son lo que se ve en el día a día, en las conductas de todos los que pertenecen a la empresa.

– Paty Vargas.