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Algo que he aprendido es que lo que a una persona le gusta en lo personal termina reflejándose en su manera de trabajar. No es teoría rara: es sentido común.

Alguien que disfruta resolver rompecabezas seguramente será bueno desarmando problemas complejos en la oficina. Quien disfruta cocinar con detalle probablemente también cuidará procesos.

Y sí, la ciencia lo respalda. Mihály Csíkszentmihályi, en su libro Flow, habla de ese estado en el que uno está tan metido en lo que hace que ni siente el tiempo. Eso pasa cuando conectamos con lo que nos gusta, y lo mismo aplica en el trabajo.

En Partners lo comprobamos en cada entrevista. Más allá de títulos o experiencia, fijarnos en qué disfruta una persona nos da pistas de cómo se va a comprometer y de la energía que pondrá en su día a día. Porque si alguien disfruta lo que hace, trabaja mejor. Punto.

Así que la próxima vez que entrevistes o conozcas a alguien para tu equipo, pregúntale: ¿qué es lo que más te gusta hacer? La respuesta vale oro.

Y ya que estamos en confianza, por si alguna vez te preguntaste qué me gusta, aquí lo digo: me gustan las buenas conversaciones. Esas charlas donde las ideas fluyen y se mezclan con la confianza. Y justo eso es lo que hacemos en Partners: escuchar, conectar y generar confianza.

Al final, los negocios, el talento y los equipos se construyen igual que una buena conversación.

¡Sonríe!

Patricia Vargas