Un día entrevisté a Julio que hablaba con mucha convicción de su esfuerzo. Me explicaba que hacía múltiples tareas, que su día estaba lleno de pendientes y que siempre buscaba apoyar a su equipo. Se notaba cansado, pero orgulloso.
Era esa sensación la que él llamaba cansancio la que lo trajo a mi sala de entrevistas buscando otras oportunidades. Sí era cansancio, a mi parecer, pero de no ser reconocido.
Semanas después tuve la oportunidad de conocer a su jefe. Cuando le pregunté por él, su respuesta fue directa: “No cumple metas”. Me sorprendió.
Fue entonces cuando empecé a poner más atención a este fenómeno en mis entrevistas. Y me di cuenta de que pasa más de lo que creemos.
El problema era otro: en cada entrevista mis sospechas aumentaban… el asunto era que no sabían priorizar, no podían separar lo urgente de lo importante. Hacían tareas, muchas, pero no las correctas. Su agenda estaba llena, pero mal organizada.
Y todo tuvo sentido: había energía, pero no dirección. Se cumplían urgencias, pero no objetivos.
¿Te suena familiar esta historia? ¿Estás agotado, haces mil actividades, pero el resultado no se cumple o no como se requiere? O más complejo ¿tienes alguien en tu equipo así?
Si nos vamos más atrás… ¿en dónde te enseñan a priorizar? Muchos lo confunden con estar organizado.
En las entrevistas había personas que usaban agenda, se ponían tiempos, pero invertían la mayor parte de su día en tareas que no los llevaban a la meta. Había orden, quizá organización, no sé si la mejor, pero sí muchas actividades sin prioridad, y al final la meta quedaba de lado.
Saben, pienso en dónde se enseña, quizás en ¿casa? No existe una materia obligatoria que nos forme en estos temas. Sin embargo, al contratar, siempre pedimos “personas organizadas”, “estructuradas”, “ordenadas”. Y es válido. Pero si profundizamos, lo que realmente buscamos son personas que también sepan priorizar.
Y aquí entra algo que a veces olvidamos: los líderes jugamos un papel importante. No basta con pedir resultados; es tarea del líder detectarlo, acompañar y hacer algo al respecto.
Como dicen: “si no sabes, te enseño; si no puedes, te ayudo; si no quieres… ahí sí no puedo hacer nada”. Pero la primera parte es responsabilidad nuestra: enseñar, guiar, dar herramientas.
En Partners podemos ayudarte a detectar talento con dirección, no solo esfuerzo.
Platiquemos sobre el perfil para tu equipo.
¡Sonríe!
– Paty Vargas

