El fin de semana pasado, me encontré en una reunión con Brenda, conocida por sus amigas como «Señorita Home Office». Intrigada por el apodo, pregunté por qué la llamaban así. «Si quieres encontrar un trabajo desde casa, ella es la indicada», me dijeron.¡Vaya! ¿Qué creen que hice? Me acerqué a Brenda, casi como si fuera una entrevista.
Resulta que Brenda, o «Lady Home Office», como decidí llamarla, trabaja en la Ciudad de México como Gerente Nacional de Recursos Humanos en una empresa en Santa Fe. En 2022, su empresa pasó por un momento difícil: no podían contratar personal para áreas clave como marketing digital, ventas, diseño gráfico y servicio al cliente.
Tenían una campaña nacional a punto de iniciar y no contaban con el personal adecuado. Recibían muchos currículums, pero no lograban concretar las contrataciones.
Desesperada por encontrar una solución, Brenda decidió innovar. Seleccionó los mejores CVs y les pidió a los candidatos que describieran cómo sería su trabajo ideal. La respuesta fue clara: todos querían teletrabajo. Este concepto no era algo común en su empresa, excepto para algunas posiciones de alta jerarquía y en unidades fuera del país.
Brenda solo tenía un mes para cubrir 41 vacantes, así que, con un equipo desmotivado y una necesidad urgente, lanzó su propuesta al director general: incorporar el teletrabajo en estos puestos, y la aceptaron.
Después de estudiar la NOM-037, que regula el teletrabajo en México, Brenda propuso que solo el 10% del personal hiciera guardias presenciales en rotación de lunes a viernes y que su remuneración incluyera estacionamiento y combustible, mientras que el 90% restante trabajara 100% remoto.
Incluso contrató a perfiles de otros estados del país. Gracias a su estrategia, no solo lograron cubrir las vacantes, sino que también vieron mejoras significativas en los costos y en el impacto ambiental. A casi dos años de haber implementado esta modalidad, la empresa planea migrar más puestos administrativos al teletrabajo para 2025.
Brenda me comentó que las generaciones que más buscan la modalidad de teletrabajo son los millennials y la Generación Z, aunque también son los más difíciles de retener. «El mayor aprendizaje», me dijo Brenda, «fue entender que nadie busca complicarse la vida; al contrario, la gente quiere simplicidad».
Esta comprensión, según ella, proviene de una gran empatía hacia las necesidades de los colaboradores. «Cuando realmente entiendes esto, puedes hacer que los puestos sean mucho más atractivos», añadió. «Es un experimento», exclamó Brenda, «pero hasta ahora todo va muy bien».
Curiosamente, ahora no es Brenda quien busca candidatos, sino que son los candidatos quienes la buscan a ella para obtener trabajos en modalidad de teletrabajo. Otro dato interesante es que Brenda ha contratado a más hombres que mujeres en esta modalidad. Mi curiosidad no se detuvo ahí.
Investigué más y descubrí que, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), aproximadamente 4.7 millones de personas en México trabajan en modalidad de teletrabajo. Los puestos más efectivos para esta modalidad incluyen a desarrolladores de software, diseñadores gráficos, atención al cliente, analistas de datos y marketing digital.
El teletrabajo no solo es una tendencia, sino una oportunidad para innovar y adaptarse a las nuevas demandas del mercado laboral. Para las empresas que aún dudan en adoptar esta modalidad, ¡no tengan miedo! Con una planificación adecuada, el teletrabajo puede ser una gran herramienta para atraer y retener talento.
Cuando lo de siempre no funciona, brinca la barda, rompe el techo y hazlo diferente, ¡tan diferente que digan cómo se atreve a tanto!

