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En estas primeras semanas de 2026 estoy viendo algo curioso en el mercado laboral.

Muchas personas hoy están priorizando estabilidad y seguridad. Por eso, aunque haya vacantes abiertas, no siempre se llenan rápido. Los candidatos analizan más: si la empresa es estable, si el puesto tendrá continuidad y si el salario realmente compensa el riesgo de cambiar.

 

Pero no todo es dinero. Empiezan a aparecer preguntas que antes casi no se escuchaban tanto: ¿dónde está ubicada la empresa?, ¿dónde voy a dejar el carro?, ¿es segura la ubicación de la empresa?, ¿el horario hace que salga cuando ya está oscuro? La logística, la seguridad personal y la estabilidad hoy pesan mucho más en la decisión.

 

Cuando alguien evalúa una oferta no compara solo el sueldo base, calcula todo su ingreso anual. Por eso escuchas frases como: “si la propuesta solo me sube 15%, 25% o incluso 30%, quizá no vale el riesgo”. Esta semana hablé con personas que ganan entre $28 mil y $33 mil, y para cambiarse buscan $55 mil.

 

Yo lo explico con una metáfora simple.

 

Imagínate que vives en una isla firme. No es perfecta, pero el suelo es seguro. Del otro lado hay otra isla que promete ser mejor.
Pero para llegar tienes que cruzar un puente.

 

Si el puente se ve sólido… cruzas.
Si el puente se ve débil… dices algo muy simple:

 

“Mejor me quedo aquí.”

 

Y también hay que decirlo con empatía para quienes están del otro lado. Muchos empresarios también están operando con cautela. La economía no siempre da margen para hacer ofertas tan agresivas como quisieran.

 

Y lo que evolucionó es esto: hoy ambos lados están cuidando el riesgo. El talento protege su estabilidad y el empresario protege su negocio. Así se está moviendo el mercado. Y aunque hay desempleo, todavía pesa un paradigma: si alguien no está trabajando… muchos piensan que por algo será.”

 

El reto real es construir propuestas que hagan que el puente entre ambos lados se vea lo suficientemente sólido para cruzarlo.

 

El talento protege su estabilidad y los empresarios cuidan la sostenibilidad de su negocio.

– Paty Vargas.