La semana pasada, un director me buscó y me comentó que estaba batallando para encontrar talento. Me dijo que los candidatos hacían todo el proceso, pero al final terminaban rechazando la oferta.
Por un tiempo, pensó que el problema era que la gente no quería comprometerse… hasta que decidió hacer un estudio de sueldos.
¿Qué descubrió?
- Sueldos 20% por debajo del mercado.
- Beneficios que antes eran un extra, ahora son lo mínimo esperado.
- Expectativas salariales más altas por el costo de vida actual.
El problema no era la falta de compromiso, sino una propuesta de valor desactualizada. ¿Qué descubrió? Que las personas sí están dispuestas a comprometerse, pero solo cuando encuentran lo que realmente buscan. Si desde el inicio la oferta no es adecuada para sus necesidades, no la aceptan. Y si la aceptaran, no sería sostenible en el tiempo.
El talento no se pierde por falta de ganas, sino por falta de opciones. Si no revisas tu estrategia de compensación cada año, no estás tomando decisiones… sólo estás dejando que el mercado decida por ti. Cada historia deja una lección, y esta es clara: quien no se actualiza, se queda atrás.

